Entradas

Mostrando entradas de 2020
Imagen
LOS GUARDIANES DE LA PLAZA   La voz de Dolores sonaba muy mal, así que Carla dejó lo que estaba haciendo para ir a verla a la plaza. La música de los angelitos, que revoloteaban sobre las cabezas de las personas que caminaban esa mañana por Olivos, acompañaba la hermosura del día con mucho atino y Carla aminoró el paso para contemplar a los querubes que la seguían mientras tocaban las liras. Sus caritas lechosas, mofletudas, tenían un brillo especial ese día. Carla estaba tan encantada que en un momento se rió en voz alta, animada por las sonrisas cómplices, pero mudas, de esos seres tan curiosos.
Imagen
¡ESCRIBIR DE DÍA! “Se levantó a buscar agua…” Ella no había escrito esa última frase. Se quedó un rato largo sentada frente a la computadora. Instintivamente miró a su alrededor, pero sabía que no había nadie. ¿Quién más podía estar en el departamento? Por un momento tuvo miedo. Se sonrió inmediatamente y como era propio de ella, al menos de noche y cuando estaba sola, hizo como si nada. Así de simple. “Habrá sido uno de esos jueguitos que hago conmigo misma sin estar del todo consciente, con esto de guiarme por la intuición... Nada, me voy al carajo a veces.” Se fue rápidamente a la habitación, se desnudó y se metió en la cama. Dijo en voz alta mientras apagaba la luz de la mesita: “Estoy demasiado pasada”. Se le escapó una mirada desconfiada justo antes de que la oscuridad inundara el cuarto.
Imagen
AN OPEN MOUTH Unnerving, As with an open mouth breathing down my neck, Eager to speak, Just open, mouthing frantically, Causing my stomach to contract In an effort to make me vaguely visible.   So I remained, Aware of the defiance, Tempted to make myself loosely present, as I do, But I remained, Convinced it was the gutsiest thing to do, Or was it?  
Imagen
VENGO DE LOS DOS OJOS CON LOS QUE MIRO Vengo de los dos ojos con los que miro, pisando invariablemente desde horizontes que disparan contra todas las espaldas, que aparecen por las gotas de sudor y retroceden. Me embargaría el temor si hubiera detención, pero no existe, nunca termina de gestarse, menos aún el dolor. Y el pánico está tan mezclado con curiosidad y arrobamiento, que me quedo mirando por sobre mi hombro como si yo no fuera yo… Como si me llamaran y oscilante, quedara suspendida sobre un latido.
Imagen
LA MIRADA Tengo que esquivarla. Si lo logro, el pecho se me va a aquietar. No quiero que note el rencor... No quiero darle el gusto. Me da rabia saber que le daría gusto ver eso en mí, verme en crudo, malherida. No lo quiero, pero igual arremete y me sofoca, como si se cerrara sobre el esternón y se transformara en un nudo. Quiero concentrarme en lo bueno, en lo que sí está bien, además de eso que aparece como viniendo del fondo de sus pupilas, que no sé bien qué es. Pero me investiga con malicia, me ve. Quiero recibir sus ojos sin tanto ardor. Quiero que venga mi orgullo a rescatarme para que no se note… Ya está. Por ahora pasó.
Imagen
THE RIGHT TIME It felt like I had been there forever, just waiting on the other side of the door. And at times it seemed like it was just a moment, a flashing, fleeting moment that repeated itself constantly. It had no beginning and no ending, apparently. Though I wished for an ending of some sort, or at least something that would take things further, farther from that enclosed space. The knock on the door shook him up as if it was the first time he heard such a noise. Maybe it was. He turned his head, but his body seemed numb. Just like a painfully slow realization, his chest made a forward gesture impelled by the door itself. His watery eyes accompanied all the motions with a detachment that seemed impossible, but it was there, somewhat accentuated.
Imagen
EL TRADUCTOR QUE LLORA Y LA FRÍVOLA FASCINACIÓN CON EL "LADO OSCURO" La novela “El traductor”, de Salvador Benesdra, que me llamó la atención por el simple hecho de que soy traductora, me fue envolviendo contra mi voluntad, a pesar de que no la pasé bien leyéndola. La dejé durante varios meses hasta que la retomé y la terminé, con una mezcla de empatía y de desprecio revanchista por un hombre roto. Me sorprendió que fuera un 20 de diciembre, una de las pocas fechas concretas mencionadas en la novela, que resulta ser mi cumpleaños, el día en que este hombre (el protagonista es un claro alter ego del autor) se desplomaba en un llanto desesperado en un banco de la plaza del Congreso. En el mismo momento en que yo, una preadolescente que no sabía ni cómo me llamaba, estaría siendo agasajada en mi casa, él atravesaba un momento que tendría que haberse extendido un poco más en el tiempo para quizás acercarlo a algo más hondo, profundo y doloroso que exorcizar a los de...
Imagen
LA TORMENTA Me acercaba a la plaza y el cielo estaba tan ennegrecido y raro que supe que no olvidaría ese día. No sólo porque lo que me había pasado me había hecho temblar tanto que el estómago todavía me dolía y la respiración seguía entrecortada, sino porque la tormenta que se avecinaba, el hecho de que fuera viernes y que al día siguiente se haría una fiesta en mi casa, se aunaban con dramatismo, eran el decorado de uno de los momentos más teatrales de mi vida.
Imagen
LOS CUERVOS DE DACHAU Cuando los descubrí en el camino, después de dejar la estación de tren, parecían mirar de soslayo, como si hubiesen acordado que yo no me diera cuenta de que observaban. Cada vez que los detectaba -la caminata por esa localidad desconocida me acaparaba por completo- era a mitad de cuadra. Nunca en las esquinas, nunca en una parada de ómnibus o estación de tren, sólo en los momentos en que el camino se volvía desértico. Ahí estaban, en el tramo que llevaba a ese lugar impasible.
Imagen
THE RITE OF PASSAGE What is a rite of passage? Generally speaking, it is a process through which an individual is separated from their former group and prepared to initiate a re-entering process into society, but from a new level, a new position, a higher status. To actually pass there is something required of you, something that if you do not offer, you will not be deemed good enough to get inside. And of course if you do get inside, you will be socially liked, desired and even loved! You will be inside. And who does not want to be liked, desired, and loved? Who would rather stay on the outside looking in? Watching how others enjoy the acceptance of the rest and prosper? So you do what you have to do to get all of those things that everybody wants. You are willing to go through a rite of passage of sorts that gives you access to love itself.
Imagen
¡YO, SEÑORITA, YO!             -¡Yo, señorita, yo! -gritaba Mauro con todas sus fuerzas, pero la señorita lo ignoraba por completo. Se acercaba el diecisiete de agosto y por una vez él quería hacer de San Martín. ¿Por qué siempre lo tenían que elegir a Camilo para todo?