SIEMPRE HAY UN PERRO LADRANDO

Siempre hay un perro ladrando.

En alguna parte, en algún barrio,

En la ciudad, en el conurbano…

En este país o en otro, siempre hay uno que está ladrando.

 

Después hace silencio.

Quizás se queda como esperando,

Con los ojos redondos y el hocico cerrado.

Pero en algún momento retoma y sigue ladrando.

 

(Y otros ladraron cuando ese se calló).