EL FINAL DE UN INVIERNO
Solo imágenes… ahora suspendidas y conjuradas como un cuento que me cuentan, o que yo cuento, intercalando ojos, resonancias, tardes de estufas y botas, de dulce de leche caliente, gritos de grillos y tablas de cortar perejil, de brazos desnudos envueltos en un cielo azul fresco, y desde lejos, desde atrás, un compás enamorado…Que avanza amenazante, pero con escrúpulos.
Y se va quedando porque creo que me quiere colonizar,
insertar raíces en mí, revelando mis deseos llameantes como deshonrosos agujeros
en la remera.
Me voy desprendiendo entonces y no se calla, crece, burlándose
de mis conclusiones. Me ofende y después me río por haberme ofendido, porque yo
también me estaba riendo.
Me adora más allá de mis gestos con una vehemencia que solo
había esperado, en secreto, mientras fingía que no me importaba.
Menos mal que lo esperé, estoy a tiempo.
