EN EL FONDO DEL RUIDO

Se levantó, corrió la cortina y se quedó mirando por la ventana.

Los movimientos conocidos seguían su recorrido habitual; cada tanto algún evento perspicaz parecía deslizarse, pero no lo suficiente.

Cerró los ojos para evitar distracciones y dejar que llegara eso que siempre venía desde lejos con avidez…

Al menos hasta poder mirar y escuchar sin ese extrañamiento que hacía tiempo se había instalado y que convertía a su propio cuerpo en una obstrucción.

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