JOHN CLEESE ERA UN PÁJARO

MUJER RECIÉN LEVANTADA.- No sabés lo que soñé… Estaba acostada y de repente miraba para un costado y veía a John Cleese, muy quieto al lado de la cama. Ahí parado, con el típico look de traje, con sombrero y un paraguas negro en la mano. Pero lo más extraño no es que estuviera John Cleese, sino que fuera un pájaro. No tenía ni plumas, ni pico, ni nada, pero era un pájaro. Y estaba ahí tieso, pero con una serenidad que tenía algo de siniestro. No, no... Ahora me acuerdo. Yo veía cómo entraba por la puerta y se quedaba ahí parado. No me miraba a los ojos, pero sí me miraba a mí, o al menos al espacio que yo ocupaba.
Cada vez era más consciente de lo extraño de la situación. Porque viste que en los sueños las situaciones más absurdas resultan naturales y uno va cayendo en la cuenta, de manera muy paulatina, de lo ridículo de lo que está pasando. Me movía en la cama y le decía a Esteban, en voz baja, que ahí estaba John Cleese, parado, sin decir nada. Él lo miraba, me miraba a mí como diciendo: “Linda, estoy durmiendo”, se daba la vuelta, sin la más mínima sorpresa, y seguía durmiendo.
Yo intentaba volver a llamar la atención de Esteban y lo empujaba, tratando de que John Cleese no se diera cuenta, pero él actuaba como si no fuera nada y en un momento hasta me decía: “Bueno, ya se va a ir”. Lo más raro era que no importaba el hecho de que fuera un pájaro, pero no había dudas… John Cleese era un pájaro. Es más, era un hecho tan aceptado que en un momento, tratando de superar la desorientación que sentía y el temor… porque tenía miedo como si fuera una película de terror, me paraba y lo empujaba como si se tratara de una paloma gorda que insiste en buscar miguitas cuando ya no hay más nada para picotear. Entonces yo lo empujaba y él hacía peso muerto, mirando hacia delante con irritación. No parecía ni ofendido ni sorprendido de que intentara sacarlo. Aceptaba el hecho de que era un pájaro inoportuno. Finalmente, yo me iba envalentonando y lo terminaba sacando. Lo empujaba por la puerta y la cerraba inmediatamente. Volvía a la cama, pero me quedaba pensando que iba a entrar por la ventanita del baño. En el sueño, mi baño tenía una ventanita. En cuanto me levanté, me di cuenta de lo curioso. Hoy, mi primer cumpleaños... real... y sueño con este tipo que, según me dijeron, te encantaba. (Hace un gesto como si alguien le hubiese hablado). Sabía que te iba a divertir que te lo cuente. Y si no fuera por vos, no estaría acá ni habría soñado con John Cleese.

Entradas populares de este blog